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viernes, 9 de enero de 2009

La Familia Cáceres En El Deporte Del Tiro Al Blanco

La familia Cáceres López, oriundos de  la ciudad de Huaraz, han marcado y siguen marcando historia en el deporte del tiro al blanco, específicamente en las modalidades de fusil y carabina. El tronco de todos ellos fue Don Manuel Cáceres Pérez, que desde el año 1,917 empezó a practicar este viril deporte, defendiendo los colores del legendario Club de tiro “Huaraz Nº 40”, del cual, fue uno de sus socios fundadores, participando en competencias en las que se disparaba a 300 metros con el legendario fusil Mauser Original Peruano Modelo 1909, calibre 7.65 mm, en el campo de tiro de “El Pedregal”.

Don Manuel y su esposa la Sra. Alejandrina, tuvieron 5 hijos: Clotilde, Javier, Zoila, Oscar y Gloria. Todos ellos desde pequeños acompañaban en su tierra
 natal a Don Manuel en sus prácticas dominicales del deporte del tiro con fusil, como marcadores de su padre en la trinchera. Luego, como premio a su trabajo, disparaban una o dos balas con el fusil del papá, 
lo que para ellos era la mayor recompensa que podían recibir. Así es como nació en esos muchachos la afición por el deporte del tiro al blanco. 

En el año 1951, toda la familia Cáceres López tuvo que emigrar a Lima, por razones de trabajo y de estudios, inscribiéndose en el Club de tiro “Ministerio de Hacienda Lima Nº 364, donde rápidamente se hicieron de un lugar en los equipos de dicha institución, contribuyendo a innumerables triunfos de   ella. Es así como muy pronto, los integrantes de la familia Cáceres López, se dieron a conocer como expertos cultores del deporte del tiro al blanco. 

A continuación y en apretada síntesis, los principales méritos y logros alcanzados por esta familia de tiradores, que han logrado notable prestigio nacional e internacional. 

DON MANUEL CACERES PEREZ. 

Don Manuel, desde sus inicios, se convirtió por su entusiasmo y tesonero esfuerzo en el impulsor de este deporte en Huaraz; así, desempeñándose como Capitán de tiro de su querido Club Huaraz Nº 40. fue el artífice de los notables triunfos que logró este Club, en competencias como la realizada en 1937 frente  al Club de tiro “Huacho Nº 23”, los Campeonatos Nor Peruano de Trujillo y Chiclayo; el Campeonato “Presidente de la República” del año 1938 y el gran Concurso Feria de Octubre del año 1949, realizados en Lima. Fue también Campeón del Norte en los Juegos Inter. Regionales año 1951. 

Don Manuel tiene también el mérito de ser el iniciador del tiro en tres posiciones en Huaraz, y como su representante, intervino por espacio de 20 años en las pruebas finales del Concurso “Juan Gildeméister”, llegando a ocupar el año 1939 un honroso segundo lugar. Si bien no llegó a ganar este gran concurso, el tiempo lo premió viendo realizado este anhelo en sus dos hijos: Oscar y Javier. 

SRA. ALEJANDRINA LOPEZ DE CACERES 

Esposa de Don Manuel y Madre de  campeones de tiro, fue también verdadera artífice de toda esta campaña, porque siempre contagió entusiasmo y prestó todo su apoyo a su esposo e hijos, para que se superen cada vez más en este deporte. No contenta con eso, aprendió también el manejo de las armas y fue experta tiradora con fusil y carabina. Por todo ello, doña Alejandrina se ganó el apelativo de “La abuelita del fusil”, integrando también el equipo de tiro de damas del Club de Tiro Ministerio de Hacienda. 

SRA. CLOTILDE CACERES DE IRATO. 

La Sra. Clotilde, habiendo residido casi toda su vida en  Huaraz, fue notable integrante y defensora de los colores de su querido Club “Huaraz Nº 40”. Intervino en los Concursos Nor Peruano de Trujillo, Chiclayo y Piura, habiéndose clasificado como Campeona del Norte en el primer evento de los nombrados. 

Practicó también el tiro de posiciones y fue finalista del gran Concurso Gildeméister en tres oportunidades, obteniendo resultados muy honrosos. Fatalmente la Sra. Clotilde, nos dejó, vale decir, falleció el año 1998. 

SRA. GLORIA CACERES LOPEZ 

La menor de la familia también se distinguió desde niña como experta en el manejo de la carabina. Formó parte del equipo femenino del club de  tiro Ministerio de Hacienda, junto con notables tiradoras de esa época como Ketty, Peggy y Marina Baldwin, contribuyendo al logro de muchos triunfos de su institución. 

JAVIER CACERES LÓPEZ 

Notable tirador Nacional e Internacional. Los siguientes son sus principales méritos y logros: 

-       A Nivel Nacional: 

.    Ganador del Gran Concurso Nacional “Juan Gildemeister” en el año 1953

.        4 veces Campeón Nacional de Tiro con fusil en tres posiciones

.       5 veces ganador del Concurso de Tiro “La Laureada, exclusivo para ganadores del “Gildemeister”.

.       Record Nacional de tiro con fusil en tres posiciones, año 1961

.       Condecorado con los “Laureles Deportivos del Perú” en el grado de “Oficial”. 

-                     A Nivel Internacional:

.       Deportista que por espacio de 30 años ha defendido los colores patrios en Competencias Internacionales de Tiro.

.  Tres veces Campeón Sudamericano de Tiro con fusil en tres posiciones

.       Cinco veces Campeón Bolivariano

.       Medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Sao Paulo- Brasil, año 1963

.       Ostenta los títulos de “Maestro Tirador, a nivel Panamericano, Bolivariano y Nacional. 

SRA. ZOILA CACERES LOPEZ 

Zoila heredó también igual que sus hermanos, las virtudes deportivas de sus padres, y con el ingrediente de su pundonor y constancia, bien pronto se hizo una experta tiradora con fusil y carabina olímpica. También practicó con gran suceso el tiro de posiciones y en esta modalidad fue varias veces finalista del concurso Gildeméister, habiendo logrado hasta un honroso sexto lugar a nivel nacional. 

En el ámbito internacional ha sido triple campeona sudamericana; intervino también en el Campeonato Mundial de Tiro en 1966 en Alemania y por tres años consecutivos, fue nominada por el Círculo de Periodistas Deportivos del Perú, como la “Mejor tiradora del Año”. Por todo ello, el Ministerio de Educación y la máxima entidad del deporte le han otorgado – igual que a sus hermanos  Javier y Oscar – los Laureles Deportivos del Perú. 

Finalmente, el año 2004, Zoila asistió al Campeonato Sudamericano de Tiro para mayores realizado en Buenos Aires, Argentina; de este evento trajo tres medallas de oro por sus tres notables triunfos en las pruebas de carabina y fusil. Además de ello, en el año 2005 asistió a los Sextos Juegos Mundiales para Máster que se realizó en Edmontón-Canadá, donde ganó 3 medallas de oro, coronándose Triple Campeona Mundial Máster de Tiro. 

ING. OSCAR CACERES LOPEZ 

El Ingeniero Oscar Cáceres López, es evidentemente el abanderado de este grupo familiar de deportistas que  honran a los huarasinos, a los ancashinos y a los peruanos en general. Sus innegables méritos lo han señalado, sin lugar a dudas, en muchos años como el mejor tirador de armas largas en el Perú. La apretada síntesis de sus principales logros,  van a dar testimonio de lo expresado:

A NIVEL NACIONAL 

-                     Ganador de 270 concursos oficiales de tiro.

-                     65 veces Campeón Nacional de fusil y carabina.

-                     Ganador del Concurso “Juan Gildemeister” en el año 1952

-                     19 veces ganador del Concurso “La Laureada”, exclusivo para ganadores del  Concurso Gildemeister.

-                     Dos veces condecorado con los Laureles Deportivos

del Perú, en los grados de Oficial y de Gran Cruz de oro

respectivamente, con mención de su nombre en la

fachada norte del Estadio Nacional. 

        A NIVEL INTERNACIONAL 

-                     9 veces Campeón Sudamericano

-                     8 veces Campeón Bolivariano

-                     1 vez Sub-Campeón Panamericano en Chicago, año 1959

-                     5 veces Sub-Campeón Sudamericano

-                     Medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Sao Paulo, año 1963

-                     48 competencias internacionales representando al Perú .

-                     Dos veces Campeón Mundial Máster de Tiro con fúsil y carabina, cuando asistió el año 2005 a los Juegos Mundiales para Máster que se realizaron en Edmontón-Canadá 

En consideración de estos méritos y a su brillante carrera deportiva, el deporte peruano lo ha distinguido designándolo como  abanderado de las delegaciones peruanas en las siguientes competencias:

.       Campeonato Mundial de Tiro en Seúl - Corea. Año 1978

.       Olimpiadas de Moscú, año 1980.

.       Juegos Bolivarianos de Barquisimeto. Venezuela, año 1981;   Campeonato Mundial “Benito Juárez” de México, año 1984. 

Pero la historia no concluye ahí, porque los hijos de Oscar, Beatriz y Oscar Jr. son también excelentes tiradores, en carabina la primera y fusil y carabina el segundo, habiendo ganado varios concursos ambos y siendo Campeón Nacional de fusil este último, el año 1996. 

Tal a grandes rasgos, los méritos deportivos de esta familia de tiradores huarasinos, que supieron defender el prestigio de nuestra patria, nuestro Departamento y  nuestro querido Huaraz, su ciudad natal.  

Lima, Enero del 2009

lunes, 15 de diciembre de 2008

Amacho Molina Rojo

    El "Homero" de Yungay 
    Al recuerdo de Sacastran, Nini, Lolo, Neco (Los Marcianos)

Del Libro Acuarelas de Mayo de

Julio Olivera Oré

El ciego mas querido del lugar. Una poderosa sensibilidad de orientacion natural suplía su vision y sin tanteos garbeaba por veredas y plazuelas. Presentía la belleza de las damas y podía distinguirlas de entre la multitud. Su estro artístico detectaba a lejos la melodia de un astro nuevo en el horizonte y se aprestaba a componer una romanza o una tonadilla para que en las noches de serenata recalara en su solar.

Tania y cincelaba el ritmo con tal fervor y veneracion que daba la sensacion plástica, de que del eco de la melodía iba a surgir nitida la imagen de la mujer amada. El tiempo y el movimiento en sus manos eran como la arcilla en que modelar; y el ritmo, es decir la sintaxis de la música era el baso de cristal de la melodía donde se bebe el acorde de alguna fragancia o el filtro de una íntima cadencia.

Allá en el mundo de la oscuridad, aquel ciego creo una morada edénica con todas las joyas de su fantasía. Y tuvo asi un palacio principesco con salones de laca y torres de marfil. Alli encontró un jardín maravilloso, todo de nácar y cristal. Su mirada interior se embelesaba en la contemplación del lujo y la riqueza que ostentaban las creaciones de su mente. Por demás estaba compensado de estar privado de contemplar la naturaleza exterior.

Habia escuchado la descripción de la belleza del paisaje nativo y con ello construyó en sus brenales y jardines interiores nevados fulgidos y lagos lacteos donde las alboradas del amanecer llenaban de púrpura los celajes y navegaban su sueño los cisnes enamorados.

Desde allí comenzó aquella lucha con las tinieblas que no terminaría sino en un duelo con el "aluvión" y el sismo aleve que lo cogió por traición.

En su mocedad cuantas veces habia ascendido al "Huascaran" y captado el fragor del trueno y la hecatombe de los glaciales. Aquellas resonancias cósmicas ingresaron en las melodías de sus partituras. Y en los jardines lograba escuchar no solo el diálogo de los zorzales, sino el coloquio de las flores. De allí era donde le venía el fauto de la ópera y las ángelicales composiciones de las gavotas y melodías pastorales.

Insigne cantor de aquellas epopeyas de heroismo y azanas portentosas que gestaron los principes legendarios Apu Hualcanacuy de Huarca y Atun Osco de Calla Jirca, por la real y bellísima ñusta Quespi Orpe de Llanganuco.

Payador de mitos y leyendas, en sus canciones vernaculares las cabezas voladoras de Kgekge cobran tal vivencia que consterna y deslumbra. Canto al Huascaran mas como quien canta al genio creador de la belleza o como quien lauda a las musas del arte.. Canto a Miss Anni Peck que escaló el Huascaran en una cruzada lírica de ascensión y altura. Canto a Maria Josefa como quien canta un poema de amor. Canto a la Beatita Eudomilia con la gracia celestial de las excelsitudes de la caridad.

Amacho canto a las almibaradas mujeres de la alta sociedad local, y mejor a la musa popular, la primaveral belleza campesina que sustento por mucho tiempo la inspiracion romántica del bardo.

Maestro de coro de voz  baritona, tenía las impostaciones originales que penetraban al corazon y uncían a las almas al pie del altar.

La música religiosa se engalanó con los resursos de este artista. Discípulo del maestro Cordero, logró hermanar el arte con la inspiracion y su estilo barroco en la ejecución que daba a los motivos litúrgicos: un dramatismo emocional de aureas y celestiales resonancias.

Tomo de Palestrina aquel su estilo de declamación en acorde y canto con acento apasionado el Santus de Benedictum y el Agnus Dei y con entusiasmos de iniciado, el Aleluya, el Quirie y el Gloria. Ingresó por el estilo antifónico y alternó el canto con con las voces de los fieles en el que se apoyaba para elevarse a la mansión celestial como en el eco de una melodía. Aquella voz fragoroza y magnética penetraba en el Templo impregnado del aroma de los inciensos y del perfume de las flores. Trepaba por los altares platerescos, por las columnas revestidas de pan de oro, se anidaba en las bóvedas artesanadas y luego en aquellas vorágines del ritmo alguna que otra cadencia había tocado el alma de la feligresía exaltándolos y haciéndolos estremecer. Y en esta aaltura se valía de los recursos de Sebastian Back, su otro maestro, aderezando el canto con refinado colorido y acometiendo el tema musical con mas frenesí, haciendo aflorar el llanto de las almas compungidas, obligando al celebrante, poner atajo a la avalancha de las melodías.

La música de cámara floreció también con los madrigales y villancicos de Amacho. Y con las celebridades romanticas de la música cortesana, recorrió los orfeones del parnaso yungayno. Mozart, le dio motivos para piropear con galanura, Haydn le ayudó a requebrar en los salones con donosura en donde la melodía como si fuera el aroma de un filtro mágico rendía a los corazones poniéndolos al borde de la zozobra y del desmayo, por éxtasis..

Así como en el Coro de la Básilica de la Virgen del Rosario tenía un ramillete de doncellas que endulzaban con su voz angelical el concierto litúrgico, así en la música de cámara, tenía un conjunto de renombre como Arnaldo Ramos, tanador, sortílego y hechicero de la mandolina, Tobías Ramirez, violehuista, vernacular y cafetinero, el maestro Rondon y los hermanos Tolentino pulquerrimos violinistas.

En manos de Amacho la guitarra cobraba arrebatos gloriosos.

Sus dedos como bandadas de libélulas recorrían los trastes del instrumento con tal maestría que brotaba la melodía leve como un rumor de arroyuelos y agutada como el tronar de una tormenta.

En las noches de serenata la música de Amacho se enardecía y las cadencias se iban cargando cada vez más con la sensibilidad de la fiesta y la vena picaresca de aquel legendario y ciego trovador. Y como contagiadas de la melodía, las parejas, transidas caían en los brazos del amor, mientras que Amacho ufano y triunfante orquestaba en la partitura la música de los besos que estallaban en el alma.

Había aprendido esgrima músical de aquel celebrísimo maestro Cordero, maestro legendario de parrandas, espadachín invulnerable del ritmo, versiculario jocundo de la poética juglar, varon de alcurnia blasonada y el mejor bohemio de aquellos tiempos. No tuvo rivales, sus proezas osadas y aventuras lo consagraron como el monarca de juergistas . Su fama pareja a su coraje.

Amacho hacía explotar la cadencia como si fueran obuses o relámpagos y hacía crujir el ritmo como lanzas fluorescentes y las frases de la canción habrían campos de batalla, con fina incisión irónica que hacía vacilar la paciencia del contendor.

Mister Flaco" era adepto de sus pléyades de cupleteros y jacaranderos de Caraz Un público de aficionados al folclore vernacular era el auditorio del escenario donde se libraban las contiendas de un florilegio arabesco. Amacho Molina era erudito en la música vernacular, mejor rapsoda y prosador elocuente, alistado desde su niñez por maestros de música clásica y por conjuntos de la parranda local. Con un oido agudo en el sonido y una intuición extraordinaria de invidente, era el portaestandarte del arte musical. Era también pintor y colorista, licuaba el color en el sonido. En el arpegio de las liras y violines tenía el tono azul indigo para difuminar cielos especulares.

Amacho tuvo también la angustia y el tormento de los celos que hace grandiosa la pasión pero infortunado el destino. Nadie como el amo y sufrió. Amó la belleza que no vio y la amó con pasión y delirio; pero amó el cariño de la mujer que se le acercó mas como un perfume que como un aroma.

Por eso amó mas. Por amar esencias. Sufrió la frustación visual, el desencanto de sus ensueños, la tristeza de no ver la realidad ni la hermosura de la naturaleza. En torno suyo se escuchaba la soledad, pese a su emoción social. Se dio en el ,el sentido de lo abstracto en toda su amarga dureza: el pleno vigor de su vitalidad estuvo desarraigado y negado de la facultad de ver. Por fuerza su tristeza tenía que ser mas honda y su sentido de rebelión mas tenaz.

Aquel ciego tuvo en el olor un lenguaje de vibraciones musicales con aquellos sus siete espectros básicos, que le servía para identificar y hasta para  conocer estados síquicos. Nadie como el había decantado la sensibilidad al sonido y al olfato.

El Alud, acabó con su ceguera y sus ojos impolutos se abrieron para mirar la mansión de la eternidad. Se fue ufano y apolineo a tentar fortuna en el cielo, pronto a laudar sus endechas a los ángeles y querubines. Se fue llevando en las manos manojos de arpegios y en la boca las campanas sonando a ángelus y alabados. Y para abatir el orgullo del Cismo, Amacho vive resurrecto, en la música sacra de los altares, en el arrullo de los amantes y en el oro poético del recuerdo.